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Apocalipsis 3:3
Acuérdate pues de lo que has recibido y has oído, y guárda lo, y arrepiéntete. Y si no velares, vendré á ti como ladrón, y no sabrás en qué hora vendré á ti.
Mateo 24:43
Esto empero sabed, que si el padre de la familia supiese á cuál vela el ladrón había de venir, velaría, y no dejaría minar su casa.
1 Tesalonicenses 5:2
Porque vosotros sabéis bien, que el día del Señor vendrá así como ladrón de noche,
1 Tesalonicenses 5:3
Que cuando dirán, Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción de repente, como los dolores á la mujer preñada; y no escaparán.
2 Pedro 3:10
Mas el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella están serán quemadas.
Blessed
Mateo 24:42
Velad pues, porque no sabéis á qué hora ha de venir vuestro Señor.
Mateo 25:13
Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del hombre ha de venir.
Mateo 26:41
Velad y orad, para que no entréis en tentación: el espíritu á la verdad está presto, mas la carne enferma.
Marcos 13:33-37
33
Mirad, velad y orad: porque no sabéis cuándo será el tiempo.
34
Como el hombre que partiéndose lejos, dejó su casa, y dió facultad á sus siervos, y á cada uno su obra, y al portero mandó que velase:
35
Velad pues, porque no sabéis cuándo el señor de la casa vendrá; si á la tarde, ó á la media noche, ó al canto del gallo, ó á la mañana;
36
Porque cuando viniere de repente, no os halle durmiendo.
37
Y las cosas que á vosotros digo, á todos las dijo: Velad.
Marcos 14:38
Velad y orad, para que no entréis en tentación: el espíritu á la verdad es presto, mas la carne enferma.
Lucas 12:37-43
37
Bienaventurados aquellos siervos, á los cuales cuando el Señor viniere, hallare velando: de cierto os digo, que se ceñirá, y hará que se sienten á la mesa, y pasando les servirá.
38
Y aunque venga á la segunda vigilia, y aunque venga á la tercera vigilia, y los hallare así, bienaventurados son los tales siervos.
39
Esto empero sabed, que si supiese el padre de familia á qué hora había de venir el ladrón, velaría ciertamente, y no dejaría minar su casa.
40
Vosotros pues también, estad apercibidos; porque á la hora que no pensáis, el Hijo del hombre vendrá.
41
Entonces Pedro le dijo: Señor, ¿dices esta parábola á nosotros, ó también á todos?
42
Y dijo el Señor: ¿Quién es el mayordomo fiel y prudente, al cual el señor pondrá sobre su familia, para que á tiempo les dé su ración?
43
Bienaventurado aquel siervo, al cual, cuando el señor viniere, hallare haciendo así.
Lucas 21:36
Velad pues, orando en todo tiempo, que seáis tenidos por dignos de evitar todas estas cosas que han de venir, y de estar en pie delante del Hijo del hombre.
Hechos 20:31
Por tanto, velad, acordándoos que por tres años de noche y de día, no he cesado de amonestar con lágrimas á cada uno.
1 Tesalonicenses 5:6
Por tanto, no durmamos como los demás; antes velemos y seamos sobrios.
1 Pedro 4:7
Mas el fin de todas las cosas se acerca: sed pues templados, y velad en oración.
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Apocalipsis 3:4
Mas tienes unas pocas personas en Sardis que no han ensuciado sus vestiduras: y andarán conmigo en vestiduras blancas; porque son dignos.
Apocalipsis 3:18
Yo te amonesto que de mí compres oro afinado en fuego, para que seas hecho rico, y seas vestido de vestiduras blancas, para que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas.
Éxodo 32:25
Y viendo Moisés que el pueblo estaba despojado, porque Aarón lo había despojado para vergüenza entre sus enemigos,
Isaías 47:3
Descubierta será tu vergüenza, y tu deshonor será visto: tomaré venganza, y no encontraré hombre.
Ezequiel 16:37
Por tanto, he aquí que yo junto todos tus enamorados con los cuales tomaste placer, y todos los que amaste, con todos los que aborreciste; y reunirélos contra ti alrededor, y descubriréles tu vergüenza, y verán toda tu torpeza.
Oseas 2:3
No sea que yo la despoje desnuda, y la haga tornar como el día en que nació, y la ponga como un desierto, y la deje como tierra seca, y la mate de sed.
Habacuc 2:15
Ay del que da de beber á sus compañeros, que les acercas tu hiel y embriagas, para mirar sus desnudeces!
2 Corintios 5:3
Puesto que en verdad habremos sido hallados vestidos, y no desnudos.