the house
Proverbios 15:16
Mejor es lo poco con el temor de Jehová, Que el gran tesoro donde hay turbación.
Proverbios 8:21
Para hacer heredar á mis amigos el ser, Y que yo hincha sus tesoros.
Proverbios 13:22
El bueno dejará herederos á los hijos de los hijos; Y el haber del pecador, para el justo está guardado.
Proverbios 21:20
Tesoro codiciable y pingüe hay en la casa del sabio; Mas el hombre insensato lo disipará.
Salmos 112:3
Hacienda y riquezas hay en su casa; Y su justicia permanece para siempre.
Hebreos 11:26
Teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los Egipcios; porque miraba á la remuneración.
in the revenues
Proverbios 10:22
La bendición de Jehová es la que enriquece, Y no añade tristeza con ella.
Proverbios 16:8
Mejor es lo poco con justicia, Que la muchedumbre de frutos sin derecho.
Job 20:19-23
19
Por cuanto quebrantó y desamparó á los pobres, Robó casas, y no las edificó;
20
Por tanto, no sentirá él sosiego en su vientre, Ni salvará nada de lo que codiciaba.
21
No quedó nada que no comiese: Por tanto su bien no será durable.
22
Cuando fuere lleno su bastimento, tendrá angustia: Las manos todas de los malvados vendrán sobre él.
23
Cuando se pusiere á henchir su vientre, Dios enviará sobre él el furor de su ira, Y harála llover sobre él y sobre su comida.
Salmos 37:16
Mejor es lo poco del justo, Que las riquezas de muchos pecadores.
Eclesiastés 4:6
Mas vale el un puño lleno con descanso, que ambos puños llenos con trabajo y aflicción de espíritu.
Eclesiastés 5:10-14
10
El que ama el dinero, no se hartará de dinero; y el que ama el mucho tener, no sacará fruto. También esto es vanidad.
11
Cuando los bienes se aumentan, también se aumentan sus comedores. ¿Qué bien, pues, tendrá su dueño, sino ver los con sus ojos?
12
Dulce es el sueño del trabajador, ora coma mucho ó poco; mas al rico no le deja dormir la hartura.
13
Hay una trabajosa enfermedad que he visto debajo del sol: las riquezas guardadas de sus dueños para su mal;
14
Las cuales se pierden en malas ocupaciones, y á los hijos que engendraron nada les queda en la mano.
Santiago 5:1-3
1
EA ya ahora, oh ricos, llorad aullando por vuestras miserias que os vendrán.
2
Vuestras riquezas están podridas: vuestras ropas están comidas de polilla.
3
Vuestro oro y plata están corrompidos de orín; y su orín os será testimonio, y comerá del todo vuestras carnes como fuego. Os habéis allegado tesoro para en los postreros días.