<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom">
<channel>
	<atom:link href="https://bibliafeativa.com.br/es/acf/biblerss/rv/56/2?format=raw" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<image>
	  <url>https://bibliafeativa.com.br/media/com_zefaniabible/images/bible_100.jpg</url>
	  <title>RV - Reina Valera (1909)</title>
	  <link>https://bibliafeativa.com.br/es/acf/standard/rv/56-titus/2-chapter?ord=042826</link>
	</image>
	<title>RV - Reina Valera (1909)</title>
	<link>https://bibliafeativa.com.br/es/acf/standard/rv/56-titus/2-chapter?ord=042826</link>
	<generator>Zefania Bible</generator>
	<language>es-es</language>
	<copyright>Bíblia</copyright>
	<description>Tito capítulo 2</description>
	<item>
		<title>Tito capítulo 2</title>
		<link>https://bibliafeativa.com.br/es/acf/standard/rv/56-titus/2-chapter?ord=042826</link>
		<guid>https://bibliafeativa.com.br/es/acf/standard/rv/56-titus/2-chapter?ord=042826</guid>
		<pubDate>Tue, 28 Apr 2026 17:42:55 +0000</pubDate>
		<description>
				EMPERO tú, habla lo que conviene á la sana doctrina:
				Que los viejos sean templados, graves, prudentes, sanos en la fe, en la caridad, en la paciencia.
				Las viejas, asimismo, se distingan en un porte santo; no calumniadoras, no dadas á mucho vino, maestras de honestidad:
				Que enseñen á las mujeres jóvenes á ser predentes, á que amen á sus maridos, á que amen á sus hijos,
				A ser templadas, castas, que tengan cuidado de la casa, buenas, sujetas á sus maridos: porque la palabra de Dios no sea blasfemada.
				Exhorta asimismo á los mancebos á que sean comedidos;
				Mostrándote en todo por ejemplo de buenas obras; en doctrina haciendo ver integridad, gravedad,
				Palabra sana, é irreprensible; que el adversario se avergüence, no teniendo mal ninguno que decir de vosotros.
				Exhorta á los siervos á que sean sujetos á sus señores, que agraden en todo, no respondones;
				No defraudando, antes mostrando toda buena lealtad, para que adornen en todo la doctrina de nuestro Salvador Dios.
				Porque la gracia de Dios que trae salvación á todos los hombres, se manifestó.
				Enseñándonos que, renunciando á la impiedad y á los deseos mundanos, vivamos en este siglo templada, y justa, y píamente,
				Esperando aquella esperanza bienaventurada, y la manifestación gloriosa del gran Dios y Salvador nuestro Jesucristo.
				Que se dió á sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad, y limpiar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.
				Esto habla y exhorta, y reprende con toda autoridad. Nadie te desprecie.
		</description>
	</item>
</channel>
</rss>