<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom">
<channel>
	<atom:link href="https://bibliafeativa.com.br/es/acf/biblerss/rv/19/44/rss?format=raw" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<image>
	  <url>https://bibliafeativa.com.br/media/com_zefaniabible/images/bible_100.jpg</url>
	  <title>RV - Reina Valera (1909)</title>
	  <link>https://bibliafeativa.com.br/es/acf/standard/rv/19-psalm/44-chapter?ord=042326</link>
	</image>
	<title>RV - Reina Valera (1909)</title>
	<link>https://bibliafeativa.com.br/es/acf/standard/rv/19-psalm/44-chapter?ord=042326</link>
	<generator>Zefania Bible</generator>
	<language>es-es</language>
	<copyright>Bíblia</copyright>
	<description>Salmos capítulo 44</description>
	<item>
		<title>Salmos capítulo 44</title>
		<link>https://bibliafeativa.com.br/es/acf/standard/rv/19-psalm/44-chapter?ord=042326</link>
		<guid>https://bibliafeativa.com.br/es/acf/standard/rv/19-psalm/44-chapter?ord=042326</guid>
		<pubDate>Thu, 23 Apr 2026 06:47:20 +0000</pubDate>
		<description>
				Al Músico principal: de los hijos de Coré: Masquil. OH Dios, con nuestros oídos hemos oído, nuestros padres nos han contado, La obra que hiciste en sus días, en los tiempos antiguos.
				Tú con tu mano echaste las gentes, y los plantaste á ellos; Afligiste los pueblos, y los arrojaste.
				Porque no se apoderaron de la tierra por su espada, Ni su brazo los libró; Sino tu diestra, y tu brazo, y la luz de tu rostro, Porque te complaciste en ellos.
				Tú, oh Dios, eres mi rey: Manda saludes á Jacob.
				Por medio de ti sacudiremos á nuestros enemigos: En tu nombre atropellaremos á nuestros adversarios.
				Porque no confiaré en mi arco, Ni mi espada me salvará.
				Pues tú nos has guardado de nuestros enemigos, Y has avergonzado á los que nos aborrecían.
				En Dios nos gloriaremos todo tiempo, Y para siempre loaremos tu nombre. (Selah.)
				Empero nos has desechado, y nos has hecho avergonzar; Y no sales en nuestros ejércitos.
				Nos hiciste retroceder del enemigo, Y saqueáron nos para sí los que nos aborrecían.
				Pusístenos como á ovejas para comida, Y esparcístenos entre las gentes.
				Has vendido tu pueblo de balde, Y no pujaste en sus precios.
				Pusístenos por vergüenza á nuestros vecinos, Por escarnio y por burla á los que nos rodean.
				Pusístenos por proverbio entre las gentes, Por movimiento de cabeza en los pueblos.
				Cada día mi vergüenza está delante de mí, Y cúbreme la confusión de mi rostro,
				Por la voz del que me vitupera y deshonra, Por razón del enemigo y del que se venga.
				Todo esto nos ha venido, y no nos hemos olvidado de ti; Y no hemos faltado á tu pacto.
				No se ha vuelto atrás nuestro corazón, Ni tampoco se han apartado nuestros pasos de tus caminos.
				Cuando nos quebrantaste en el lugar de los dragones, Y nos cubriste con sombra de muerte,
				Si nos hubiésemos olvidado del nombre de nuestro Dios, O alzado nuestras manos á dios ajeno,
				¿No demandaría Dios esto? Porque él conoce los secretos del corazón.
				Empero por tu causa nos matan cada día; Somos tenidos como ovejas para el matadero.
				Despierta; ¿por qué duermes, Señor? Despierta, no te alejes para siempre.
				¿Por qué escondes tu rostro, Y te olvidas de nuestra aflicción, y de la opresión nuestra?
				Porque nuestra alma está agobiada hasta el polvo: Nuestro vientre está pegado con la tierra.
				Levántate para ayudarnos, Y redímenos por tu misericordia.
		</description>
	</item>
</channel>
</rss>