<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom">
<channel>
	<atom:link href="https://bibliafeativa.com.br/es/acf/biblerss/rv/18/19/rss?format=raw" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<image>
	  <url>https://bibliafeativa.com.br/media/com_zefaniabible/images/bible_100.jpg</url>
	  <title>RV - Reina Valera (1909)</title>
	  <link>https://bibliafeativa.com.br/es/acf/standard/rv/18-job/19-chapter?ord=041726</link>
	</image>
	<title>RV - Reina Valera (1909)</title>
	<link>https://bibliafeativa.com.br/es/acf/standard/rv/18-job/19-chapter?ord=041726</link>
	<generator>Zefania Bible</generator>
	<language>es-es</language>
	<copyright>Bíblia</copyright>
	<description>Job capítulo 19</description>
	<item>
		<title>Job capítulo 19</title>
		<link>https://bibliafeativa.com.br/es/acf/standard/rv/18-job/19-chapter?ord=041726</link>
		<guid>https://bibliafeativa.com.br/es/acf/standard/rv/18-job/19-chapter?ord=041726</guid>
		<pubDate>Fri, 17 Apr 2026 15:00:05 +0000</pubDate>
		<description>
				Y RESPONDIO Job, y dijo:
				¿Hasta cuándo angustiaréis mi alma, Y me moleréis con palabras?
				Ya me habéis vituperado diez veces: ¿No os avergonzáis de descomediros delante de mí?
				Sea así que realmente haya yo errado, Conmigo se quedará mi yerro.
				Mas si vosotros os engrandeciereis contra mí, Y adujereis contra mí mi oprobio,
				Sabed ahora que Dios me ha trastornado, Y traído en derredor su red sobre mí.
				He aquí yo clamaré agravio, y no seré oído: Daré voces, y no habrá juicio.
				Cercó de vallado mi camino, y no pasaré; Y sobre mis veredas puso tinieblas.
				Hame despojado de mi gloria, Y quitado la corona de mi cabeza.
				Arruinóme por todos lados, y perezco; Y ha hecho pasar mi esperanza como árbol arrancado.
				E hizo inflamar contra mí su furor, Y contóme para sí entre sus enemigos.
				Vinieron sus ejércitos á una, y trillaron sobre mí su camino, Y asentaron campo en derredor de mi tienda.
				Hizo alejar de mí mis hermanos, Y positivamente se extrañaron de mí mis conocidos.
				Mis parientes se detuvieron, Y mis conocidos se olvidaron de mí.
				Los moradores de mi casa y mis criadas me tuvieron por extraño; Forastero fuí yo en sus ojos.
				Llamé á mi siervo, y no respondió; De mi propia boca le suplicaba.
				Mi aliento vino á ser extraño á mi mujer, Aunque por los hijos de mis entrañas le rogaba.
				Aun los muchachos me menospreciaron: En levantándome, hablaban contra mí.
				Todos mis confidentes me aborrecieron; Y los que yo amaba, se tornaron contra mí.
				Mi cuero y mi carne se pegaron á mis huesos; Y he escapado con la piel de mis dientes.
				Oh vosotros mis amigos, tened compasión de mí, tened compasión de mí; Porque la mano de Dios me ha tocado.
				¿Por qué me perseguís como Dios, Y no os hartáis de mis carnes?
				Quién diese ahora que mis palabras fuesen escritas! ­Quién diese que se escribieran en un libro!
				Que con cincel de hierro y con plomo Fuesen en piedra esculpidas para siempre!
				Yo sé que mi Redentor vive, Y al fin se levantará sobre el polvo:
				Y después de deshecha esta mi piel, Aun he de ver en mi carne á Dios;
				Al cual yo tengo de ver por mí, Y mis ojos lo verán, y no otro, Aunque mis riñones se consuman dentro de mí.
				Mas debierais decir: ¿Por qué lo perseguimos? Ya que la raíz del negocio en mí se halla.
				Temed vosotros delante de la espada; Porque sobreviene el furor de la espada á causa de las injusticias, Para que sepáis que hay un juicio.
		</description>
	</item>
</channel>
</rss>