<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom">
<channel>
	<atom:link href="https://bibliafeativa.com.br/es/acf/biblerss/rv/18/16/rss?format=raw" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<image>
	  <url>https://bibliafeativa.com.br/media/com_zefaniabible/images/bible_100.jpg</url>
	  <title>RV - Reina Valera (1909)</title>
	  <link>https://bibliafeativa.com.br/es/acf/standard/rv/18-job/16-chapter?ord=041526</link>
	</image>
	<title>RV - Reina Valera (1909)</title>
	<link>https://bibliafeativa.com.br/es/acf/standard/rv/18-job/16-chapter?ord=041526</link>
	<generator>Zefania Bible</generator>
	<language>es-es</language>
	<copyright>Bíblia</copyright>
	<description>Job capítulo 16</description>
	<item>
		<title>Job capítulo 16</title>
		<link>https://bibliafeativa.com.br/es/acf/standard/rv/18-job/16-chapter?ord=041526</link>
		<guid>https://bibliafeativa.com.br/es/acf/standard/rv/18-job/16-chapter?ord=041526</guid>
		<pubDate>Wed, 15 Apr 2026 10:15:23 +0000</pubDate>
		<description>
				Y RESPONDIO Job, y dijo:
				Muchas veces he oído cosas como estas: Consoladores molestos sois todos vosotros.
				¿Tendrán fin las palabras ventosas? O ¿qué te animará á responder?
				También yo hablaría como vosotros. Ojalá vuestra alma estuviera en lugar de la mía, Que yo os tendría compañía en las palabras, Y sobre vosotros movería mi cabeza.
				Mas yo os alentaría con mis palabras, Y la consolación de mis labios apaciguaría el dolor vuestro.
				Si hablo, mi dolor no cesa; Y si dejo de hablar, no se aparta de mí.
				Empero ahora me ha fatigado: Has tú asolado toda mi compañía.
				Tú me has arrugado; testigo es mi flacura, Que se levanta contra mí para testificar en mi rostro.
				Su furor me destrizó, y me ha sido contrario: Crujió sus dientes contra mí; Contra mí aguzó sus ojos mi enemigo.
				Abrieron contra mí su boca; Hirieron mis mejillas con afrenta; Contra mí se juntaron todos.
				Hame entregado Dios al mentiroso, Y en las manos de los impíos me hizo estremecer.
				Próspero estaba, y desmenuzóme: Y arrebatóme por la cerviz, y despedazóme, Y púsome por blanco suyo.
				Cercáronme sus flecheros, Partió mis riñones, y no perdonó: Mi hiel derramó por tierra.
				Quebrantóme de quebranto sobre quebranto; Corrió contra mí como un gigante.
				Yo cosí saco sobre mi piel, Y cargué mi cabeza de polvo.
				Mi rostro está enlodado con lloro, Y mis párpados entenebrecidos:
				A pesar de no haber iniquidad en mis manos, Y de haber sido mi oración pura.
				Oh tierra! no cubras mi sangre, Y no haya lugar á mi clamor.
				Mas he aquí que en los cielos está mi testigo, Y mi testimonio en las alturas.
				Disputadores son mis amigos: Mas á Dios destilarán mis ojos.
				Ojalá pudiese disputar el hombre con Dios, Como con su prójimo!
				Mas los años contados vendrán, Y yo iré el camino por donde no volveré.
		</description>
	</item>
</channel>
</rss>